Gozar de buena salud, estar en forma y sentirse bien es algo que todos buscamos. ¿Sabes cómo conseguirlo? Cuidando tu alimentación, tu forma física y también tu entorno. Una vida saludable es posible adquiriendo unos buenos hábitos.

Hoy en día se habla mucho sobre tener una vida saludable, pero ¿sabes exactamente qué es? Lo cierto es que mucha gente no conoce la forma de llevar una vida sana, de tener hábitos para una vida saludable. Por eso, nosotros, compartimos toda la información para que puedas cuidarte y cuidar la salud de tus pequeños.
¿Qué es una vida saludable?
Una vida saludable conlleva vivir nuestra vida de una forma en la que podamos mantener la mayor calidad de vida posible. Para ello, hemos de prestar atención a ciertos aspectos importantes de nuestras vidas.
● Comer bien, de forma equilibrada
● Hacer ejercicio de manera habitual
● Mantener un peso saludable, para esto es necesario consultar el IMC y a tu médico
● Evitar el consumo excesivo de sustancias como el alcohol
● Evitar el consumo de ninguna forma de tabaco
● Visitar de forma habitual a tu médico
● Lavarte con regularidad los dientes y visitar al dentista.
● Mantener la presión arterial a una altura saludable
● Cuidar tu salud emocional
● Seguir las normas de seguridad
● Mantener una buena rutina de sueño (los adultos deben dormir alrededor de 8 horas por día y los niños entre 10 y 12 horas dependiendo su edad)
Como padre has de tener en cuenta que tus hijos copiarán lo que tú haces, así que por la salud de tus hijos, mantén unos buenos hábitos saludables.
En la siguiente parte de nuestro artículo nos centraremos en la alimentación y el ejercicio físico. Ya que estos son unos de los pilares principales de nuestra salud.
Alimentación y ejercicio físico ¡de la mano!
Como ya hemos comentado con anterioridad, una alimentación variada y equilibrada es muy importante para mantener una buena salud.
Para empezar, es importante decir que una dieta saludable es aquella que consume todo tipo de nutrientes esenciales, dando mayor importancia a las verduras, frutas y carnes blancas antes que las carnes rojas y los alimentos grasos.
En el caso de los niños, la alimentación varía un poco. Para saber de que manera cambia, nos fijaremos en los siguientes puntos.
● 5 comidas diarias: al igual que los adultos, se recomienda que los pequeños ingieran alimentos 5 veces al día. Ten en cuenta que al ser estos más pequeños, la cantidad de alimentos será menor y comerán de forma más seguida.
● 3 raciones de cereales, pastas o arroz al día
● 3 raciones de pan, plátano o féculas (como las patatas) al día
● 3-5 raciones de verduras y frutas al día
● 3-4 raciones de aceite de oliva (se puede usar para aliñar o cocinar) al día
● 3-4 raciones de leche y derivados lácteos al día
● 2-3 raciones de carnes magras, legumbres y huevo al día
Eso no es todo, para que los niños tengan una vida sana, han de hacer ejercicio de forma diaria. Ya que los beneficios de hacer ejercicio en menores son múltiples y muy buenos, como los siguientes:
● huesos y músculos más fuertes
● tensión arterial y colesterol más bajos
● menores probabilidades de desarrollar diabetes infantil
● menor probabilidad de tener sobrepeso
● tener una actitud positiva frente a la vida
● disfrutar del aire libre
● aprender motricidad fina y gruesa
● divertirse jugando ¡en familia o con amigos!
Si deseas que tus hijos tengan una vida saludable, no te has de centrar principalmente en la alimentación, sino que también has de intentar que salgan a jugar con los otros niños. Algunas formas de jugar con tus hijos son las siguientes:
Acompaña a tus hijos al parque, salid juntos a montar en bicicleta, haced carreras. Lo importante es variar las actividades y disfrutar juntos de una vida más activa y consciente.
Hábitos para una vida saludable
Veamos algunos consejos para que tanto tú como tus hijos llevéis una vida saludable:
- Un buen desayuno cada mañana: Recuerda que el desayuno es la primera comida del día, y nuestro cuerpo necesita de la ingesta de vitaminas. No debéis desayunar deprisa ni cosas rápidas y precocinadas. Tomaos el tiempo para comer bien: frutas, verduras, pan, lácteos.
- Comer en familia: Tener al menos una comida en familia es esencial para que los niños incorporen nuevos alimentos. Esto se da porque ven que los padres comen alimentos nuevos y ellos quieren probar las cosas.
- Comprar alimentos saludables: La mejor manera de cambiar de dieta y preparar un menú equilibrado cada semana es comprando alimentos saludables. Ve a comprar al supermercado alimentos con un gran valor vitamínico y que son principales para nuestra subsistencia (los alimentos que se encuentran debajo de la pirámide)
- Evitar la televisión y la tecnología en general durante las comidas: Los niños que comen viendo dibujos animados no prestan atención a lo que ingieren ni a la cantidad de comida.
- Beber suficiente líquido: El cuerpo necesita hidratación para funcionar correctamente. Aunque se puede beber otras bebidas con moderación, vuestra principal fuente de hidratación ha de ser el agua
- Incluir la actividad física dentro de la rutina diaria: Jugar, correr, saltar, pasear, montar en bicicleta son actividades que los niños deberían realizar cada día.
- Limitar las actividades sedentarias como jugar a videojuegos o mirar la televisión: Cambiar esas actividades por cualquiera de las mencionadas anteriormente para aumentar la actividad física.
- Elegir verduras y frutas como snacks: Cuando los niños tengan hambre, dales de comer frutas o verduras mejor que bollería.
- Comer despacio: Masticar bien es necesario para que el organismo de los niños pueda determinar si está lleno o quiere seguir comiendo más.
- Cocinar con los niños: De esta manera, los niños conocerán alimentos y se involucrarán en la comida
- Evitar el exceso de fritos y grasas.
- Prepara un huerto en casa: Los niños aprenderán a cultivar y se involucrarán en la preparación de alimentos saludables que, además, son mucho más ricos recién sacados de la planta.




